Esta villa de forma de gaviotas abre sus alas e invita a todos sus huéspedes a disfrutar del cálido mar mediterráneo. Las formas sensuales se combinan en armonía con el entorno. Se entra en la propiedad por la cola, con zonas de descanso en el borde de las alas, la zona central donde se ubica el espacio vital y la cabeza de la gaviota que es una espaciosa zona abierta al mar y a la costa de la isla. La casa es aerodinámica con formas, paredes, techos, habitaciones y terrazas que se fusionan con elegancia. Un espacio para disfrutar todo el año.